LA VERBENA DE KUBALA


Bosch, en el suelo, después de recibir una patada en la espalda del meta del Botafogo, Amauri. Empieza la batalla campal en la que Kubala será destacado protagonista.


23 de Junio de 1956. Verbena de San Juan, Las Corts. Amistoso para cerrar la temporada con el Botafogo de Futebol e Regatas. Rio de Janeiro. El equipo de Manuel Francisco dos Santos conocido como Garrincha, uno de los talentos más grandes que ha generado el fútbol carioca que tiene además como compañeros a Nilton Santos y a Waldir Pereira Didí. Los tres serán campeones del mundo con Brasil en 1958 y 1962. Solo Garrincha estuvo en Las Corts aquella noche.

Antes, Domingo Balmanya, que curiosamente estrena su ciclo como entrenador del FC Barcelona en el partido de clausura, alinea a Ramallets; Seguer, Olmedo, Gracia, Bosch, Segarra, Basora, Villaverde, Eulogio Martínez, Kubala y Tejada.

El Botafogo sale con Amauri; Maya, Thomé, Rubens, Bob, Juvenal, Garrincha, Juan Carlos, Alarcón, Wilson y Rodrigues.

Todo pinta bien, pero el partido acabará en el minuto 18 de la segunda parte.

En el momento en que se desencadena la tormenta, el Botafogo gana por 0-2 con dos goles de Alarcón en los minutos 39 y 42.



En un centro sobre la portería de los brasileños, Eulogio Martínez empuja al portero Amauri desequilibrándolo y este acaba agrediendo a Bosch, que no tenía ni arte ni parte en nada, y recibe una patada en los riñones del irascible personaje que activa una pelea multitudinaria. Angel Mur Ferrer, entonces con 16 años, estaba en Las Corts: “Se había montado en la portería del Gol Norte un cacao de cojones y mi padre (Angel Mur Navarro, masajista) salió a toda pastilla para ayudar, pero enseguida lo dejaron grogui”. (Los Mur, masajistas del Barça. Enric Bañeres, 2008).

Bien cierto. El bueno de Angel Mur, con su toalla y su botella de agua milagrosa, salió del banquillo al sprint, pero cuando llegó a la portería del Botafogo, un impacto lo dejó sin sentido.

“Yo salí a atender a Bosch, caído en el suelo, pero cuando llegué en medio del follón, sentí un golpe en la cara y ya no recuerdo nada más …”


Angel Mur, entre el segundo masajista Claudio Pellejero y Estanislao Basora abandonando el terreno de juego. Y eso que era un hombre de paz.


Nunca quedó muy claro si Angel Mur recibió un puñetazo o un botellazo, la cuestión es que fue trasladado a la Mutual, permaneciendo allí 24 horas en observación y luego, varios días en casa en reposo. Su hijo, decía que cuando le preguntaron que había pasado solo respondía: “Me han pegado un cate … ¡y a dormir!”.

Como que llegó a circular el rumor que que Angel Mur había fallecido a consecuencia de los golpes recibidos.


Laszy sacudiendo y Garrincha está peligrosamente cerca. De Vida Deportiva nº 562 (25/6/1956)


A todo esto, Kubala, buscando la protección de su espalda en uno de los postes de la portería del Gol de Dalt (Gol Norte) de Las Corts, empieza a sacudir a todo lo que se mueve, transportándose a sus tiempos de boxeador en Hungría. Lo recordaba muchos años después: “Yo no iba para futbolista, iba para boxeador. Tenía un gran golpe de ataque y me pronosticaban un gran futuro. Pero también tenía un defecto: los brazos demasiado cortos. Y claro, siempre recibía”.

No aquella noche de San Juan. Recibió muy poco y repartió abundantemente. En la gresca intervienen también los grises, porra en mano, que se llevan a comisaría a algunos jugadores brasileños, por considerarles responsables del incidente. El portero Amauri permaneció retenido 48 horas y no regresó a su país hasta el 26 de Junio. El Botafogo se fue sin cobrar dejando un recuerdo que perduró durante décadas.




Los grises, porra en mano, con ciertos problemas. De Cròniques del Barça (1899-1992) G&A


Hay una silueta en el suelo. Es Angel Mur. La pelea ya se ha generalizado.